Curso de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local
Aprende con el curso de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local para empresas hasta 100% bonificado, a medida para tu organización.
Totalmente práctico y aplicable
Formación en Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local a medida
100% bonificable a través de FUNDAE
Curso TUTORIZADO por expertos
Modalidad Aula Virtual Personalizada
Curso de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local en Aula Virtual Personalizada
Nuestra modalidad AVP es una formación en directo, práctica y 100% adaptada a vuestro equipo. No trabajamos con contenidos genéricos: diseñamos la formación en función de vuestro nivel, objetivos, procesos internos y necesidades reales de aplicación.
Solicitar informaciónTemario 100% a medida
Creamos el temario desde cero a partir de vuestras necesidades, nivel del equipo y objetivos concretos, priorizando aquellos contenidos que realmente aporten valor en el día a día.
Proyectos personalizados
Durante la formación trabajaremos con archivos, ejemplos, informes o procesos similares a los que utiliza vuestro equipo, para que el aprendizaje sea directamente aplicable al puesto de trabajo.
Sesiones en directo con consultor experto
Un formador especialista imparte las clases en tiempo real, resolviendo dudas, revisando casos concretos y adaptando el ritmo de la formación a la evolución del grupo.
Calendario adaptado a vuestra disponibilidad
Definimos conjuntamente fechas, horarios y duración de las sesiones para facilitar la asistencia del equipo y minimizar el impacto en la operativa diaria de la empresa.
Curso de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local hasta 100% Bonificable a través de FUNDAE
Tu bonificación paso a paso
Forma a tu equipo sin costes mediante la bonificación estatal.
Este programa de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local para empresas es subvencionable hasta el 100%.
- Potencia las habilidades de edición y automatización de tus profesionales.
- Accede a una formación avanzada en Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local práctica y orientada a resultados.
- Prepara a tu equipo para los retos documentales del entorno laboral actual.
- Gestionamos gratis tu bonificación de este curso corporativo de Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local ante FUNDAE.
Calcula tu bonificación
Revisamos tu caso
Preparamos la gestión
Tu equipo realiza el curso
Aplicas la bonificación
La formación que decides
te devuelve dinero
Todos nuestros cursos son bonificables a través de FUNDAE.
Gestionamos toda la documentación por ti.
Calcula tu crédito aproximado
Crédito bonificable estimado
420€*
*Cálculo orientativo
Convierte la sostenibilidad en proyectos ejecutables
Integra innovación, inclusión y transición ecológica El programa no separa innovación, medio ambiente, economía local e inclusión social. Cada proyecto se analiza desde su impacto territorial completo, evitando soluciones verdes que no tienen en cuenta personas, empleo, accesibilidad o cohesión.
Mejora la capacidad para captar financiación El curso trabaja formulación de proyectos, memorias, presupuestos, indicadores, alianzas y justificación. Esto permite presentar iniciativas más maduras, mejor alineadas con convocatorias y menos improvisadas.
Aporta herramientas prácticas para municipios pequeños y medianos La formación no está pensada solo para grandes ciudades. Incluye desarrollo rural, cooperación supramunicipal, servicios de proximidad, recursos limitados, despoblación y soluciones de bajo coste con impacto real.
Profesionaliza la medición y rendición de cuentas Los agentes impulsores aprenden a definir líneas base, indicadores, metas, seguimiento y comunicación de resultados. Esto mejora transparencia, aprendizaje y confianza ciudadana.
Facilita continuidad más allá de un proyecto puntual El curso trabaja gobernanza, documentación, gestión del cambio, redes, escalabilidad y mejora continua. Así las iniciativas pueden mantenerse y evolucionar aunque cambien equipos, financiación o prioridades políticas.
Personaliza el temario al 100% para tu equipo
Diseñamos una formación a medida utilizando los documentos y flujos de trabajo reales de tu empresa.
Nueva Plataforma
de E-learningFormación en directo con plataforma de apoyo para reforzar el aprendizaje
Acceso a las grabaciones
Los alumnos podrán revisar las sesiones grabadas para repasar conceptos clave, recuperar explicaciones concretas o reforzar aquellos contenidos que necesiten después de la clase en directo.
Recursos formativos
Materiales, sesiones grabadas y documentación de apoyo quedan centralizados en la plataforma para que el equipo pueda consultarlos durante y después de la formación.
Confirmación de asistencia
La plataforma permite registrar y confirmar la asistencia de los participantes, facilitando el seguimiento de la formación y la gestión documental necesaria para la bonificación FUNDAE.
Ejercicios prácticos
Después de la formación en directo, los alumnos podrán acceder a ejercicios prácticos para aplicar lo trabajado en clase y consolidar el aprendizaje con actividades guiadas.
Acceso a las grabaciones
Los alumnos podrán revisar las sesiones grabadas para repasar conceptos clave, recuperar explicaciones concretas o reforzar aquellos contenidos que necesiten después de la clase en directo.
Recursos formativos
Materiales, sesiones grabadas y documentación de apoyo quedan centralizados en la plataforma para que el equipo pueda consultarlos durante y después de la formación.
Confirmación de asistencia
La plataforma permite registrar y confirmar la asistencia de los participantes, facilitando el seguimiento de la formación y la gestión documental necesaria para la bonificación FUNDAE.
Ejercicios prácticos
Después de la formación en directo, los alumnos podrán acceder a ejercicios prácticos para aplicar lo trabajado en clase y consolidar el aprendizaje con actividades guiadas.
Practica y mejora con nuestra plataforma
Una plataforma practica, con IA integrada y pensada para que mejores desarrollando. Se adapta a tu ritmo, te corrige al instante y te muestra tu progreso real.
Correccion magica
Feedback inteligente
Aprende de cada acierto y fallo con explicaciones claras
Temario del curso
Encuentra todo el temario del curso aquí.
Definir el rol del agente impulsor como perfil capaz de conectar diagnóstico, ciudadanía, administración, entidades, empresas y ejecución de proyectos sostenibles.
Diferenciar dinamización local, innovación pública, desarrollo territorial, participación ciudadana, sostenibilidad y gestión de proyectos para evitar mezclas poco operativas.
Reconocer las competencias esenciales del perfil: escucha activa, análisis territorial, facilitación, comunicación, planificación, seguimiento y capacidad de coordinación.
Identificar los límites del rol, evitando que el agente impulsor se convierta en responsable único de problemas que requieren decisión política, presupuesto y colaboración institucional.
Analizar cómo se genera confianza en el territorio cuando la ciudadanía ha participado antes en procesos que no acabaron en acciones visibles.
Construir una actitud profesional basada en rigor, neutralidad, orientación a resultados, sensibilidad social y respeto por la diversidad local.
Traducir grandes marcos de sostenibilidad en acciones comprensibles para vecinos, comercios, empresas, asociaciones y equipos municipales.
Crear un mapa de interlocutores internos y externos para saber con quién hablar, cuándo implicarlo y qué valor puede aportar.
Detectar oportunidades de innovación desde problemas cotidianos: trámites difíciles, espacios infrautilizados, servicios desconectados o recursos locales no aprovechados.
Preparar una hoja de ruta personal del agente impulsor con funciones, herramientas, prioridades y criterios de actuación.
Relacionar la acción local con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entendiendo que muchos retos globales se materializan en barrios, municipios y comarcas.
Interpretar la Agenda Urbana Española como marco estratégico voluntario, flexible y orientado a actores públicos y privados que intervienen en territorios urbanos y rurales.
Comprender el Decálogo de Objetivos de la Agenda Urbana Española y su utilidad para ordenar proyectos locales de territorio, vivienda, movilidad, economía, clima, cohesión e innovación.
Situar el Pacto Verde Europeo como marco de transformación económica, energética, industrial y territorial hacia un modelo más sostenible.
Conectar la transición local con prioridades del PNIEC 2023-2030, especialmente energía, reducción de emisiones, eficiencia y renovables.
Evitar que los marcos estratégicos se usen como decoración documental, vinculándolos a proyectos, indicadores, presupuestos y responsables.
Crear matrices de alineación entre necesidades locales, ODS, Agenda Urbana, planes autonómicos, planes provinciales y estrategias municipales.
Identificar contradicciones habituales entre crecimiento económico, conservación ambiental, uso del suelo, movilidad, turismo y calidad de vida.
Preparar narrativas claras para explicar a ciudadanía y responsables políticos por qué una actuación local forma parte de una transición más amplia.
Diseñar una ficha de proyecto que incluya alineación estratégica, impacto local, beneficiarios, riesgos, indicadores y contribución territorial.
Recoger información cuantitativa y cualitativa sobre población, economía, vivienda, movilidad, empleo, servicios, energía, agua, residuos y tejido social.
Combinar fuentes estadísticas con conocimiento de campo para evitar diagnósticos fríos que no reflejan la vida cotidiana del territorio.
Analizar dinámicas demográficas como envejecimiento, despoblación, crecimiento estacional, movilidad residencial o concentración de población vulnerable.
Identificar activos locales: asociaciones, comercios, espacios públicos, patrimonio, iniciativas comunitarias, talento, empresas y recursos naturales.
Detectar brechas territoriales entre barrios, núcleos, pedanías o zonas rurales que requieren respuestas diferenciadas.
Revisar planes existentes para no duplicar diagnósticos ni ignorar trabajos previos de Agenda Urbana, PACES, EDUSI o planes sectoriales.
Realizar entrevistas y grupos de contraste con ciudadanía, personal técnico, empresas, centros educativos, entidades sociales y responsables públicos.
Mapear problemas según gravedad, frecuencia, urgencia, población afectada, coste de no actuar y posibilidad real de intervención.
Crear mapas visuales de necesidades, oportunidades, riesgos y proyectos existentes para facilitar la toma de decisiones.
Elaborar un diagnóstico accionable, con prioridades claras y lenguaje comprensible, evitando informes largos que no se traducen en proyectos.
Identificar actores públicos, privados, sociales, educativos, culturales, vecinales y empresariales que influyen en la sostenibilidad local.
Clasificar actores por interés, influencia, recursos, legitimidad, capacidad de movilización, conocimiento técnico y nivel de confianza.
Diseñar estrategias de implicación diferenciadas para ciudadanía organizada, población no asociada, empresas, centros educativos y áreas municipales.
Crear espacios de coordinación que no sean reuniones simbólicas, sino mecanismos para decidir, actuar, revisar y corregir.
Establecer roles claros en cada proyecto: promotor, coordinador, financiador, ejecutor, beneficiario, evaluador y comunicador.
Gestionar conflictos entre actores cuando existen intereses legítimos pero tensionados: movilidad, aparcamiento, turismo, comercio, vivienda o usos del espacio público.
Construir alianzas público-privadas sin perder orientación al interés general, transparencia ni rendición de cuentas.
Incorporar entidades pequeñas que suelen quedar fuera por falta de recursos, horarios incompatibles o baja capacidad administrativa.
Diseñar pactos locales o mesas de trabajo con objetivos, calendario, normas, indicadores y productos concretos.
Mantener actualizado el mapa de actores para que la gobernanza no dependa solo de contactos personales o relaciones informales.
Diseñar procesos participativos con objetivos claros, alcance realista y explicación honesta sobre qué puede decidirse y qué no.
Elegir formatos adecuados: entrevistas, talleres, paseos exploratorios, encuestas, laboratorios ciudadanos, mesas sectoriales o consultas digitales.
Evitar participación puramente decorativa, donde se recogen opiniones pero no se explica cómo influyen en las decisiones.
Incluir voces poco presentes: jóvenes, mayores, personas migrantes, población rural dispersa, comercios pequeños, cuidados y colectivos vulnerables.
Preparar materiales comprensibles para que la ciudadanía pueda opinar sobre problemas complejos sin necesitar lenguaje técnico.
Gestionar expectativas cuando las demandas ciudadanas superan competencias municipales, presupuesto disponible o plazos viables.
Facilitar sesiones con técnicas que ayuden a priorizar, concretar propuestas, resolver desacuerdos y construir soluciones compartidas.
Documentar aportaciones de forma transparente, mostrando qué se incorpora, qué se descarta y por qué.
Conectar participación con proyectos piloto visibles para evitar frustración y aumentar confianza en procesos futuros.
Medir calidad participativa con criterios de diversidad, asistencia, utilidad, trazabilidad, satisfacción y grado de incorporación a decisiones.
Definir innovación pública local como mejora práctica de servicios, procesos, espacios, normas, relaciones y formas de colaboración.
Detectar oportunidades de innovación en trámites lentos, comunicación confusa, servicios fragmentados o recursos municipales infrautilizados.
Usar metodologías de design thinking, service design y laboratorios ciudadanos para entender problemas antes de proponer soluciones.
Formular retos locales de forma clara, evitando preguntas demasiado amplias que no permiten prototipar ni medir avance.
Diseñar prototipos de bajo coste para probar ideas antes de convertirlas en proyectos grandes o inversiones definitivas.
Incorporar a usuarios reales en la prueba de soluciones, especialmente cuando afectan a personas mayores, comercios, jóvenes o colectivos vulnerables.
Revisar barreras administrativas, jurídicas, técnicas y presupuestarias que pueden impedir escalar una idea aparentemente sencilla.
Crear ciclos de aprendizaje rápidos: hipótesis, prueba, feedback, ajuste, nueva prueba y decisión.
Documentar innovación fallida como aprendizaje institucional, no como error que debe ocultarse.
Construir un portafolio de innovación local con pilotos, resultados, escalabilidad, coste, impacto y responsables.
Identificar oportunidades de ahorro energético en edificios públicos, alumbrado, instalaciones deportivas, centros educativos y equipamientos municipales.
Diseñar campañas de eficiencia energética que combinen datos, hábitos, mantenimiento, inversión, comunicación y seguimiento.
Explorar el papel de las comunidades energéticas locales como instrumento de participación, autoconsumo, ahorro y transición energética comunitaria.
Analizar barreras habituales: falta de conocimiento, complejidad jurídica, financiación, cubiertas disponibles, reparto de beneficios y gestión social.
Priorizar actuaciones con criterios de ahorro, reducción de emisiones, impacto social, coste, visibilidad y facilidad de ejecución.
Vincular energía local con pobreza energética, rehabilitación, empleo verde y formación de perfiles técnicos del territorio.
Crear mapas preliminares de edificios, consumos, potencial fotovoltaico, hábitos de uso y necesidades de inversión.
Coordinar áreas municipales, ciudadanía, empresas instaladoras, cooperativas, centros educativos y entidades sociales.
Preparar indicadores de seguimiento: consumo, coste, emisiones, energía generada, hogares implicados, ahorro y retornos sociales.
Diseñar una ficha de proyecto energético local con diagnóstico, viabilidad, actores, financiación, permisos, comunicación y mantenimiento.
Analizar patrones de movilidad local: desplazamientos cotidianos, transporte público, vehículo privado, caminabilidad, bicicleta, reparto y accesibilidad.
Detectar conflictos entre aparcamiento, seguridad vial, actividad comercial, calidad del aire, salud, ruido y uso del espacio público.
Diseñar actuaciones de movilidad activa que mejoren recorridos escolares, itinerarios peatonales, conexiones ciclistas y accesos a equipamientos.
Evaluar soluciones de transporte a demanda, movilidad compartida o coordinación comarcal en territorios rurales o dispersos.
Incorporar accesibilidad universal en calles, plazas, paradas, edificios públicos, señalización y comunicación de itinerarios.
Trabajar con comercios y vecinos para reducir resistencias ante cambios en tráfico, carga y descarga o peatonalización.
Utilizar urbanismo táctico para probar cambios temporales antes de consolidar intervenciones más costosas.
Medir impacto con indicadores de uso, seguridad, tiempos, satisfacción, accesibilidad, emisiones y vitalidad del espacio público.
Evitar proyectos de movilidad que se limitan a infraestructura sin trabajar hábitos, comunicación, mantenimiento y aceptación social.
Preparar un plan de movilidad local de pequeña escala con diagnóstico, medidas, actores, calendario, coste y evaluación.
Diagnosticar flujos locales de residuos: orgánica, envases, papel, vidrio, textil, voluminosos, restos comerciales y residuos especiales.
Diseñar iniciativas de prevención, reutilización, reparación, compostaje, recogida separada y sensibilización con enfoque práctico.
Implicar comercios, hostelería, mercados, centros educativos, asociaciones y ciudadanía en acciones de economía circular.
Identificar oportunidades de simbiosis local donde residuos, excedentes o recursos infrautilizados puedan convertirse en valor para otros actores.
Preparar campañas que no se limiten a cartelería, incorporando acompañamiento, puntos de información, seguimiento y feedback.
Medir resultados con datos de generación, separación, impropios, participación, costes, ahorro, emisiones y percepción ciudadana.
Diseñar proyectos de reparación, bancos de recursos, reutilización de mobiliario, intercambio vecinal o aprovechamiento alimentario.
Revisar barreras de comportamiento que dificultan el cambio: comodidad, desconocimiento, falta de contenedores, horarios o desconfianza.
Coordinar contratos de residuos, servicios municipales, entidades sociales y campañas educativas para alinear mensajes y operativa.
Crear una hoja de ruta circular con acciones de bajo coste, proyectos piloto, inversión necesaria y mecanismos de evaluación.
Analizar riesgos locales asociados a sequía, inundaciones, olas de calor, pérdida de sombra, impermeabilización y degradación de espacios naturales.
Diseñar soluciones basadas en la naturaleza: renaturalización, arbolado, jardines de lluvia, corredores verdes, drenaje sostenible y refugios climáticos.
Conectar biodiversidad con salud, confort térmico, educación ambiental, identidad local y calidad del espacio público.
Identificar puntos críticos de consumo de agua en equipamientos, riego, fuentes, instalaciones deportivas y zonas verdes.
Preparar medidas de ahorro, reutilización, sensores, riego eficiente, especies adaptadas y mantenimiento sostenible.
Incorporar ciencia ciudadana para observar biodiversidad, temperatura, sombra, calidad ambiental y cambios en el entorno.
Coordinar urbanismo, medio ambiente, obras, parques y jardines, protección civil, centros educativos y ciudadanía.
Evaluar criterios de justicia climática para priorizar zonas con más calor, menos arbolado, población vulnerable o peor acceso a espacios verdes.
Medir impacto con indicadores de sombra, temperatura, biodiversidad, consumo hídrico, superficie permeable y satisfacción ciudadana.
Crear un plan local de adaptación con acciones piloto, mantenimiento, coste, calendario, riesgos y responsables.
Diagnosticar causas locales de despoblación, envejecimiento, falta de vivienda, conectividad limitada, empleo escaso y pérdida de servicios.
Diseñar iniciativas que refuercen servicios de proximidad, transporte, cuidados, comercio local, conectividad digital y vida comunitaria.
Identificar oportunidades de economía rural: agroalimentación, turismo sostenible, artesanía, energías renovables, cuidados, cultura y teletrabajo.
Crear proyectos que aprovechen recursos endógenos sin convertir el territorio en un producto turístico desconectado de sus habitantes.
Trabajar con población joven, nuevos pobladores, mayores, asociaciones, agricultores, empresas locales y administraciones supramunicipales.
Diseñar actuaciones para vivienda, rehabilitación, coworking rural, espacios compartidos, formación y atracción de talento.
Revisar cómo la digitalización puede mejorar servicios sin sustituir presencia humana necesaria para colectivos con brecha digital.
Preparar modelos de cooperación entre municipios pequeños para compartir recursos, personal técnico, servicios y proyectos.
Medir impacto rural con indicadores de población, actividad económica, servicios, participación, vivienda, empleo y arraigo.
Construir una estrategia rural realista que combine pequeñas acciones inmediatas con proyectos estructurales de medio plazo.
Analizar el tejido económico local: comercios, autónomos, mercados, pymes, hostelería, servicios, economía social y actividad informal.
Identificar necesidades de digitalización, relevo generacional, visibilidad, gestión, formación, logística y colaboración entre negocios.
Diseñar campañas de compra local con contenido real, diferenciación, storytelling territorial y medición de impacto.
Crear redes de colaboración entre comercio, turismo, cultura, eventos, centros educativos y administración.
Impulsar programas de emprendimiento sostenible vinculados a economía verde, servicios de proximidad, cuidados, alimentación o circularidad.
Diseñar laboratorios de innovación comercial para probar escaparates, digitalización, marketplaces locales, tarjetas de fidelización o rutas temáticas.
Evitar acciones aisladas de dinamización que generan actividad puntual pero no fortalecen capacidades del tejido económico.
Medir resultados con indicadores de participación, ventas estimadas, tráfico, altas de negocio, empleo, digitalización y satisfacción.
Coordinar financiación, formación, mentorización y simplificación administrativa para apoyar nuevas iniciativas económicas.
Preparar un plan de economía local con diagnóstico, segmentos, acciones, aliados, calendario, presupuesto e indicadores.
Diagnosticar el papel del turismo en el territorio, diferenciando oportunidad económica, presión sobre recursos, estacionalidad y convivencia local.
Diseñar productos turísticos sostenibles vinculados a patrimonio, naturaleza, cultura, gastronomía, rutas, oficios y experiencias auténticas.
Evitar modelos de promoción que atraen visitantes sin preparar capacidad, movilidad, servicios, conservación y retorno local.
Implicar a comercios, guías, alojamientos, asociaciones culturales, productores, vecinos y entidades patrimoniales.
Crear indicadores de turismo sostenible: pernoctaciones, gasto local, estacionalidad, empleo, satisfacción, presión ambiental y percepción vecinal.
Diseñar experiencias de bajo impacto que diversifiquen zonas visitadas y pongan en valor recursos menos conocidos.
Incorporar accesibilidad, interpretación patrimonial, señalización, digitalización y narrativas inclusivas.
Gestionar conflictos entre visitantes y residentes cuando aparecen saturación, ruido, pérdida de identidad o encarecimiento.
Preparar campañas de comunicación turística que no prometan más de lo que el destino puede sostener.
Diseñar un plan turístico local alineado con sostenibilidad, economía de proximidad, conservación y calidad de vida.
Analizar desigualdades locales relacionadas con renta, edad, género, origen, discapacidad, soledad, acceso digital, vivienda o empleo.
Diseñar proyectos sostenibles que no se centren solo en medio ambiente, sino también en justicia social y acceso equitativo a oportunidades.
Incorporar perspectiva de género en movilidad, espacio público, seguridad, cuidados, participación, empleo y acceso a servicios.
Trabajar con colectivos vulnerables desde la escucha y la colaboración, evitando diseñar soluciones para ellos sin contar con ellos.
Crear iniciativas intergeneracionales que conecten jóvenes, mayores, centros educativos, asociaciones y espacios comunitarios.
Usar la innovación social para mejorar cuidados, acompañamiento, redes vecinales, formación, voluntariado y apoyo comunitario.
Medir inclusión con indicadores de participación, acceso a servicios, satisfacción, cobertura, diversidad y reducción de barreras.
Coordinar servicios sociales, empleo, educación, salud comunitaria, cultura, deporte y entidades del tercer sector.
Evitar que los proyectos de sostenibilidad aumenten desigualdad mediante costes, barreras digitales o beneficios concentrados en pocos grupos.
Diseñar una ficha de impacto social que acompañe a cada proyecto local relevante.
Identificar oportunidades de digitalización útiles para mejorar servicios, participación, comunicación, datos abiertos, gestión interna y transparencia.
Diferenciar smart city de compra tecnológica, poniendo el foco en problemas reales, datos útiles, mantenimiento y beneficio ciudadano.
Usar herramientas sencillas de mapeo, encuestas, cuadros de mando, formularios, visualización y gestión de proyectos.
Diseñar datos abiertos locales con criterios de utilidad, privacidad, actualización, formato, licencia y facilidad de comprensión.
Preparar indicadores territoriales que permitan seguir avance en sostenibilidad, servicios, economía, participación e impacto ambiental.
Evaluar sensores, plataformas urbanas, IoT o aplicaciones ciudadanas con criterios de coste, privacidad, seguridad y mantenimiento.
Evitar brecha digital ofreciendo canales alternativos, acompañamiento, lenguaje claro y accesibilidad.
Integrar datos de distintas áreas municipales para reducir silos entre urbanismo, medio ambiente, movilidad, servicios, economía y participación.
Crear cuadros de mando locales para responsables políticos, técnicos y ciudadanía, con distintos niveles de detalle.
Diseñar un plan de digitalización territorial que priorice valor público antes que novedad tecnológica.
Identificar fuentes de financiación local, autonómica, estatal, europea, fundaciones, cooperación público-privada y recursos propios.
Traducir una idea local en proyecto financiable con problema, objetivo, beneficiarios, actividades, presupuesto, calendario, impacto y sostenibilidad.
Preparar memorias técnicas que expliquen bien la necesidad, coherencia, innovación, viabilidad, indicadores y capacidad de ejecución.
Diseñar presupuestos realistas con personal, asistencia técnica, materiales, comunicación, evaluación, mantenimiento y costes indirectos.
Evitar proyectos redactados para encajar en una convocatoria pero desconectados de prioridades reales del territorio.
Crear bancos de proyectos maduros para responder mejor a oportunidades de financiación sin improvisar cada solicitud.
Incorporar criterios de sostenibilidad económica para mantener actuaciones cuando termina la subvención.
Gestionar alianzas y cartas de apoyo con entidades que realmente participarán, no solo figurarán en la memoria.
Preparar seguimiento administrativo, justificación, evidencias, indicadores y comunicación desde el diseño inicial.
Construir una matriz de financiación por proyecto, convocatoria, plazo, cofinanciación, requisitos y probabilidad de éxito.
Convertir una iniciativa local en plan de proyecto con alcance, entregables, tareas, responsables, plazos, recursos, riesgos e indicadores.
Crear cronogramas realistas que tengan en cuenta contratación pública, permisos, participación, estacionalidad y disponibilidad de actores.
Definir hitos visibles para que ciudadanía y responsables institucionales perciban avance y no solo planificación.
Gestionar riesgos de retraso, conflicto vecinal, falta de financiación, cambio político, baja participación o dependencia de proveedores.
Preparar mecanismos de coordinación entre áreas municipales que suelen trabajar con calendarios, prioridades y lenguajes distintos.
Documentar decisiones, acuerdos, cambios de alcance, evidencias y versiones del proyecto.
Diseñar sistemas de seguimiento con reuniones breves, tableros, indicadores, alertas y responsabilidades claras.
Evitar proyectos sobredimensionados que no pueden mantenerse con los recursos técnicos reales del municipio.
Preparar cierres de proyecto con evaluación, lecciones aprendidas, continuidad, comunicación pública y transferencia a equipos internos.
Crear una plantilla corporativa de gestión de proyectos locales reutilizable por distintas áreas.
Diseñar mensajes claros que expliquen por qué se impulsa una actuación, qué problema resuelve, a quién beneficia y cómo participar.
Adaptar la comunicación a ciudadanía, empresas, asociaciones, medios, responsables políticos, personal técnico y entidades financiadoras.
Evitar lenguaje excesivamente técnico sobre sostenibilidad, energía, innovación o indicadores cuando se comunica a públicos generales.
Crear campañas de sensibilización vinculadas a acciones concretas, no solo a mensajes generales de concienciación.
Usar storytelling territorial para poner en valor identidad, recursos locales, logros, personas implicadas y cambios visibles.
Gestionar críticas y resistencias con información transparente, escucha, datos y explicación de límites.
Preparar materiales de comunicación: notas, infografías, vídeos breves, cartelería, redes sociales, presentaciones y FAQs.
Incorporar comunicación inclusiva, accesible, multicanal y adaptada a colectivos con brecha digital o lingüística.
Medir alcance, comprensión, participación, cambio de comportamiento y percepción pública de los proyectos.
Crear un calendario de comunicación ligado al ciclo del proyecto: lanzamiento, participación, ejecución, resultados y continuidad.
Definir indicadores desde el inicio para medir productos, resultados, impacto, participación, eficiencia, sostenibilidad y aprendizaje.
Diferenciar actividad realizada, resultado inmediato, cambio logrado e impacto a medio plazo.
Crear líneas base para poder comparar antes y después de una actuación local.
Seleccionar indicadores cuantitativos y cualitativos que sean medibles con recursos realistas.
Diseñar mecanismos de recogida de datos: encuestas, registros administrativos, sensores, entrevistas, observación y datos públicos.
Preparar informes de seguimiento que expliquen avances, desviaciones, riesgos, ajustes y próximos pasos.
Comunicar resultados con transparencia, incluyendo lo que ha funcionado, lo que no y qué se hará de forma diferente.
Evitar indicadores elegidos solo porque son fáciles de medir, si no explican valor real para el territorio.
Incorporar evaluación participativa para que ciudadanía y actores locales valoren utilidad, satisfacción y cambios percibidos.
Crear un cuadro de mando de sostenibilidad local con proyectos, indicadores, responsables, estado, presupuesto e impacto.
Entender la contratación pública como palanca para impulsar sostenibilidad, innovación, empleo local, economía circular y calidad del servicio.
Identificar criterios ambientales, sociales e innovadores que pueden incorporarse en pliegos con proporcionalidad y seguridad jurídica.
Diseñar necesidades de compra basadas en resultados, no solo en especificaciones técnicas heredadas o soluciones ya decididas.
Coordinar unidades técnicas, contratación, intervención, medio ambiente, servicios jurídicos y usuarios finales desde fases tempranas.
Preparar consultas preliminares al mercado cuando la entidad necesita conocer soluciones innovadoras antes de licitar.
Evitar criterios de sostenibilidad simbólicos que no se pueden verificar, medir ni exigir durante la ejecución.
Diseñar indicadores de seguimiento contractual sobre calidad, impacto ambiental, empleo, mantenimiento, circularidad o satisfacción ciudadana.
Incorporar pymes, economía social y proveedores locales dentro de los límites legales y de concurrencia competitiva.
Revisar riesgos de greenwashing en ofertas que prometen sostenibilidad sin evidencias sólidas.
Crear una checklist de contratación responsable para proyectos locales de innovación y sostenibilidad.
Diagnosticar resistencias internas ante nuevos proyectos: carga de trabajo, falta de recursos, miedo al cambio, prioridades políticas o experiencias fallidas.
Diseñar estrategias para implicar al personal municipal desde el inicio, no solo informarlo cuando el proyecto ya está decidido.
Crear mensajes internos que expliquen beneficios, cambios de rol, impacto operativo y apoyo disponible.
Preparar formación práctica para nuevas herramientas, procedimientos, indicadores, participación o metodologías de proyecto.
Identificar champions internos en distintas áreas para sostener el cambio más allá de una persona externa o un proyecto subvencionado.
Ajustar procesos para que las nuevas iniciativas no dependan de tareas extra invisibles que nadie tiene tiempo de asumir.
Crear rutinas de seguimiento interno con decisiones claras, responsables y revisión de bloqueos.
Gestionar expectativas políticas y técnicas para equilibrar visibilidad pública, rigor operativo y tiempos reales de implantación.
Documentar nuevos procedimientos para que sobrevivan a cambios de personal, elecciones, reorganizaciones o finalización de contratos.
Medir adopción interna con indicadores de uso, participación, cumplimiento de procesos, incidencias y satisfacción del personal.
Analizar qué condiciones permiten que un proyecto local pueda replicarse en otros barrios, municipios, comarcas o entidades.
Diferenciar replicar una metodología de copiar exactamente una solución, porque cada territorio tiene recursos, cultura y problemas distintos.
Preparar pilotos con documentación suficiente para que otros equipos puedan entender qué se hizo, qué costó y qué resultados generó.
Crear redes de aprendizaje entre municipios para compartir errores, plantillas, proveedores, indicadores y modelos de gobernanza.
Diseñar proyectos supramunicipales cuando el reto supera la escala local: movilidad, residuos, turismo, energía, empleo o servicios.
Identificar economías de escala en compras, asistencia técnica, plataformas, comunicación, formación o mantenimiento.
Revisar riesgos de escalado: pérdida de cercanía, baja adaptación, gobernanza compleja o desigualdad entre municipios participantes.
Construir modelos de transferencia con guías, talleres, acuerdos, repositorios y acompañamiento inicial.
Medir replicabilidad con criterios de coste, complejidad, aceptación social, recursos necesarios y resultados alcanzados.
Preparar una estrategia de cooperación territorial que convierta proyectos aislados en aprendizaje compartido.
Seleccionar un municipio, barrio, comarca o entidad territorial ficticia o real autorizada con retos ambientales, sociales y económicos definidos.
Elaborar un diagnóstico territorial con datos, escucha ciudadana, mapa de actores, activos locales, problemas y oportunidades prioritarias.
Definir una cartera de proyectos alineada con Agenda 2030, Agenda Urbana, transición ecológica, economía local e inclusión social.
Priorizar actuaciones mediante criterios de impacto, viabilidad, coste, urgencia, participación, riesgo y capacidad de ejecución.
Diseñar un proyecto tractor con objetivos, beneficiarios, actividades, cronograma, presupuesto, financiación, gobernanza e indicadores.
Preparar una estrategia de participación ciudadana con actores, formatos, calendario, materiales, devolución y trazabilidad de aportaciones.
Incorporar medidas de sostenibilidad ambiental, inclusión social, comunicación, innovación, mantenimiento y evaluación.
Crear un cuadro de mando con línea base, metas, responsables, fuentes de datos, frecuencia de seguimiento y rendición de cuentas.
Diseñar un plan de comunicación pública con mensajes, canales, hitos, relato territorial y gestión de resistencias.
Presentar el plan completo ante un comité simulado con diagnóstico, proyectos, riesgos, alianzas, financiación, impacto y próximos pasos.
Pensado para quienes deben dominar Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local en su día a día
Técnicos de desarrollo local, empleo y dinamización territorial
Este curso encaja con perfiles que trabajan cerca del territorio y necesitan convertir necesidades locales en proyectos concretos, financiables y medibles. Aprenderán a diagnosticar problemas, movilizar actores, priorizar actuaciones, diseñar iniciativas sostenibles y acompañar su ejecución sin quedarse solo en propuestas generales o jornadas participativas puntuales.
Personal técnico y político de ayuntamientos y entidades locales
Los equipos municipales podrán estructurar mejor sus planes de sostenibilidad, innovación, participación, economía local y mejora de servicios. La formación les ayuda a conectar estrategia, proyectos, presupuesto, indicadores, ciudadanía y comunicación pública, evitando que cada área actúe de forma aislada.
Asociaciones, fundaciones y entidades del tercer sector
Las organizaciones sociales y comunitarias podrán mejorar su capacidad para diseñar proyectos de impacto local, trabajar con administraciones, involucrar a vecinos, preparar memorias, medir resultados y sostener iniciativas en el tiempo. El curso les aporta una metodología práctica para pasar de la intención transformadora a la gestión profesional.
Grupos de acción local, mancomunidades y entidades rurales
Los perfiles que trabajan en entornos rurales podrán abordar retos como despoblación, empleo, servicios de proximidad, digitalización, movilidad, energía, turismo sostenible y diversificación económica. La formación pone foco en soluciones adaptadas al territorio, no en copiar modelos urbanos que no encajan con la realidad local.
Empresas de servicios urbanos, consultoras y proveedores territoriales
Las empresas que colaboran con administraciones en energía, movilidad, residuos, agua, digitalización, turismo, participación o eficiencia podrán entender mejor cómo diseñar propuestas con impacto público, alineadas con necesidades locales, gobernanza, indicadores y sostenibilidad real.
Responsables de innovación, Agenda Urbana y proyectos europeos
Los equipos que trabajan con planes estratégicos, fondos públicos, proyectos europeos o innovación territorial encontrarán una metodología para convertir diagnósticos en carteras de proyectos. El curso ayuda a ordenar prioridades, evidencias, alianzas, presupuestos, riesgos y resultados esperados.
Empresas que ya han formado a sus equipos
Experiencias reales de equipos que ya han trabajado con nosotros.
+16
años de liderazgo
+3.500
empresas formadas
Nuestra empresa decidió contratar formación con Imagina aprovechando los créditos de FUNDAE, y fue una gran decisión. La modalidad online nos permitió adaptar los horarios a nuestro equipo. La formación ha sido práctica, clara y útil para el día a día. Es sencillo de gestionar y los resultados son excepcionales.
Hugo Gutiérrez
Analista Financiero
Gracias a Imagina, la eficiencia de nuestras sesiones de capacitación ha mejorado drásticamente. Es sencillo de usar y los resultados son excepcionales.
Luis Martínez
Administrativo
Gracias al aula virtual de Imagina siempre son capaces de adaptar los cursos a nuestras necesidades. El contenido fue muy completo y práctico.
Elena Pérez
Responsable de Recursos Humanos
Mejor de lo esperado, la modalidad online se adapta a nuestros horarios. La ayuda con la bonificación FUNDAE hizo todo más fácil. Práctico y necesario.
Alejandro Sánchez
Director de Operaciones
Nuestra empresa decidió contratar formación con Imagina aprovechando los créditos de FUNDAE, y fue una gran decisión. La modalidad online nos permitió adaptar los horarios a nuestro equipo. La formación ha sido práctica, clara y útil para el día a día. Es sencillo de gestionar y los resultados son excepcionales.
Hugo Gutiérrez
Analista Financiero
Gracias a Imagina, la eficiencia de nuestras sesiones de capacitación ha mejorado drásticamente. Es sencillo de usar y los resultados son excepcionales.
Luis Martínez
Administrativo
Gracias al aula virtual de Imagina siempre son capaces de adaptar los cursos a nuestras necesidades. El contenido fue muy completo y práctico.
Elena Pérez
Responsable de Recursos Humanos
Mejor de lo esperado, la modalidad online se adapta a nuestros horarios. La ayuda con la bonificación FUNDAE hizo todo más fácil. Práctico y necesario.
Alejandro Sánchez
Director de Operaciones
480.000 alumnos formados en Imagina
Resolvemos todas tus dudas sobre nuestra formación en Agentes Impulsores: Innovación y Sostenibilidad Local
Explora las respuestas a las preguntas que guian a nuestra comunidad. Aqui encontraras claridad sobre como funciona todo, desde el acceso hasta los detalles de los cursos. Si buscas respuestas, este es el lugar para comenzar.
Es un perfil que ayuda a detectar necesidades del territorio, movilizar actores, diseñar proyectos, coordinar recursos y medir resultados. Su papel no es sustituir a la administración ni a la ciudadanía, sino facilitar que las ideas se conviertan en acciones sostenibles y viables.
No. Aunque es muy aplicable a ayuntamientos, también sirve para mancomunidades, diputaciones, cabildos, consells, grupos de acción local, asociaciones, fundaciones, empresas de servicios urbanos, consultoras y entidades que trabajan en desarrollo territorial.
Sí. El curso utiliza la Agenda Urbana Española como uno de los marcos de referencia para ordenar retos territoriales, objetivos estratégicos y planes de acción. La AUE se estructura en un Decálogo de Objetivos y 30 objetivos específicos.
Sí. El temario cubre energía, movilidad, residuos, agua, biodiversidad y adaptación climática, pero también comercio local, emprendimiento, turismo sostenible, empleo verde, desarrollo rural, inclusión social y cohesión comunitaria.
No es imprescindible. El curso empieza con marcos, diagnóstico y metodología de proyectos. Aun así, tener base en sostenibilidad, administración local, participación, medio ambiente o desarrollo territorial ayuda a profundizar más rápido.
Sí. La participación es uno de los ejes centrales. Se trabajan mapas de actores, talleres, entrevistas, encuestas, laboratorios ciudadanos, devolución de resultados, gestión de expectativas y participación inclusiva.
Sí. El curso incluye formulación de proyectos, búsqueda de financiación, preparación de memorias, presupuestos, alianzas, justificación e indicadores. El objetivo es que las iniciativas no se queden en ideas sin viabilidad económica.
Sí. Hay bloques específicos sobre despoblación, cooperación entre municipios, servicios de proximidad, economía rural, digitalización, vivienda, movilidad y aprovechamiento de recursos locales.
Sí. El curso enseña a definir indicadores, líneas base, metas, fuentes de datos, seguimiento, evaluación participativa y rendición de cuentas para demostrar avances y aprender de los resultados.
Sí. Al tratarse de una formación corporativa en sostenibilidad, innovación, desarrollo local, gestión de proyectos, participación, digitalización y competencias profesionales, puede plantearse como formación bonificable hasta el 100% a través de FUNDAE, según el crédito disponible y cumpliendo los requisitos administrativos aplicables.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Es un perfil que ayuda a detectar necesidades del territorio, movilizar actores, diseñar proyectos, coordinar recursos y medir resultados. Su papel no es sustituir a la administración ni a la ciudadanía, sino facilitar que las ideas se conviertan en acciones sostenibles y viables.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
No. Aunque es muy aplicable a ayuntamientos, también sirve para mancomunidades, diputaciones, cabildos, consells, grupos de acción local, asociaciones, fundaciones, empresas de servicios urbanos, consultoras y entidades que trabajan en desarrollo territorial.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. El curso utiliza la Agenda Urbana Española como uno de los marcos de referencia para ordenar retos territoriales, objetivos estratégicos y planes de acción. La AUE se estructura en un Decálogo de Objetivos y 30 objetivos específicos.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. El temario cubre energía, movilidad, residuos, agua, biodiversidad y adaptación climática, pero también comercio local, emprendimiento, turismo sostenible, empleo verde, desarrollo rural, inclusión social y cohesión comunitaria.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
No es imprescindible. El curso empieza con marcos, diagnóstico y metodología de proyectos. Aun así, tener base en sostenibilidad, administración local, participación, medio ambiente o desarrollo territorial ayuda a profundizar más rápido.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. La participación es uno de los ejes centrales. Se trabajan mapas de actores, talleres, entrevistas, encuestas, laboratorios ciudadanos, devolución de resultados, gestión de expectativas y participación inclusiva.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. El curso incluye formulación de proyectos, búsqueda de financiación, preparación de memorias, presupuestos, alianzas, justificación e indicadores. El objetivo es que las iniciativas no se queden en ideas sin viabilidad económica.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. Hay bloques específicos sobre despoblación, cooperación entre municipios, servicios de proximidad, economía rural, digitalización, vivienda, movilidad y aprovechamiento de recursos locales.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. El curso enseña a definir indicadores, líneas base, metas, fuentes de datos, seguimiento, evaluación participativa y rendición de cuentas para demostrar avances y aprender de los resultados.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Sí. Al tratarse de una formación corporativa en sostenibilidad, innovación, desarrollo local, gestión de proyectos, participación, digitalización y competencias profesionales, puede plantearse como formación bonificable hasta el 100% a través de FUNDAE, según el crédito disponible y cumpliendo los requisitos administrativos aplicables.
¿Tienes dudas?
Estamos aqui para ayudarte
Descubre nuestros tutoriales
Qué es Microsoft Power Automate y para qué sirve
November 05, 2025Descubre Que es Microsoft Power Automate o Microsoft Flow: Guía Completa de la Herramienta de Automatización de Tareas de Microsoft
¿Qué es Kali Linux y para qué se utiliza?
June 17, 2025Descubre cómo instalar Kali Linux fácilmente y empieza a usar esta herramienta esencial para pruebas de penetración y análisis forense digital.
Top 5 Cursos Bonificados para Trabajadores en 2025
June 09, 2025Conoce los cursos bonificados para trabajadores 2025 más demandados y cómo puedes inscribir a tus empleados para aprovechar los créditos formativos de FUNDAE.
5 Cursos Obligatorios para cualquier Empresa en 2025
May 26, 2025Conoce los cursos obligatorios para empresas 2025 y cómo asegurar que tu organización cumpla con las normativas actuales sin riesgos de sanciones.
Cursos Bonificados por Fundación Tripartita en 2025
May 05, 2025Descubre los mejores cursos bonificados para empresas en 2025 por la Fundación Tripartita. Aumenta la productividad de tu equipo sin costes adicionales.
Diseñemos hoy el curso que tu empresa necesita
Cuéntanos tus objetivos de negocio y prepararemos una propuesta formativa bonificable totalmente ad hoc